lunes, 23 de marzo de 2015

Dos

Una amiga escribió dos versos libres:

A veces duele hasta con ojos cerrados 
asomarse desde un rincón a contemplar  
la monótona convicción del desengaño 
que confina a ignorar la ignorancia 
y reduce la vehemencia.  

A veces duele hasta con ojos cerrados 
asomarse desde un rincón a contemplar  
la confusión de este amarte sin sentido 
que me incita a buscarte en las letras de otros.


Y me pidió que les agregara dos más. Me dijo que estaba triste y quería hablar de amor. Me pareció una buena idea:

Por lo pronto me sigue fascinando
ese fanatismo tuyo por lo antiguo,
esa costumbre mía de coleccionar
las estampillas de tu risa.

Por lo pronto pensarías que estoy loca
los minutos que descarto por si acaso
poesías en la palma de tu mano
que acaricia con desdén mi anhelo
tan pequeño,
tan vigente.

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